Los misioneros y la Sucia

Posted: March 29, 2014 in Uncategorized
Tags: , , , , ,

Image

LOS MISIONEROS Y LA SUCIA     The missionaries and “La sucia”  (translation further down)

– Timy, me aparece una mujer bella siempre que cruzo el rio. Sé que no es algo natural porque cuando menos acuerdo se ha acercado a mí de una forma veloz y sus ojos parecen ser de animal.
Esa fue parte de una plática que sostuve con un joven en un pueblo en lo más remoto de Comayagua. Una serie de campañas evangelistas nos tenían acampando en el patio de una iglesia local sin saber que esta última semana nos traería una sorpresita.
En la mayoría de campañas evangelistas hay sanidades, liberación y gente entrando a la salvación por medio del único camino, Jesús. Sin embargo este pequeño pueblo que sería el colofón de nuestra semana tenía pensado pelear antes de rendirse ante la luz.
El pueblo tenía mal aspecto, era sucio y viejo. La gente nos recibía con una sonrisa pero en sus ojos se podía ver un vacío y mucho temor. Fuimos advertidos por el pastor local que la brujería y hechicería en ese pueblo y sus alrededores era el mayor problema que él se había topado y lo que impedía el crecimiento de su iglesia. Eran muchas las historias locales de hombres lobos, brujos volando sobre el pueblo, vacas flotando sobre casas y un sinfín de creaturas que solamente se escuchan en los cuentos y leyendas de Honduras. Poco sabíamos que estábamos a punto de ver una leyenda hecha realidad.
Después del almuerzo en el segundo día de campaña el pastor local llegó con un joven de mediana estatura entre los 20 y 25 años de edad. Se miraba desnutrido y muy maltratado. El joven había sido participe de brujería hace unos años pero había recibido a Cristo en la iglesia del pastor, pero una serie de eventos perturbadores le quitaban el sueño y las ganas de vivir. Si, el muchacho estaba siendo molestado por demonios, uno en especial…….. El joven ocupaba liberación.
– Tiran piedras en mi casa. Al cenar, de repente alguien deja caer tierra en nuestras comidas, se ríen en los cuartos de mi casa cuando no hay nadie en ellos y muchas cosas más que mi familia ya no aguanta.
– Al momento que recibes a Cristo, todos los demonios que una vez invocaste se empecinan en venir a reclamar lo que para ellos les pertenece. Tenes que hacerles saber que sos de Dios haciéndoles frente. Recorda, Dios es quien pelea por vos, no vos mismo.
El joven me miro desalentado. Prosiguió.
– Hay una mujer que siempre me aparece. Sucede en el rio, en el bosque y un par de veces sucedió dentro de mi habitación. Las primeras apariciones fueron tranquilas, solo me observaba. Después apareció desnuda pidiéndome hijos. Ahora aparece volando o escupiendo fuego amenazando con comer a mi familia viva.
El joven había dado la información que necesitábamos. Esa mujer representaba el demonio mayor que había reclamado su vida y ahora se sentía traicionado cuando esta familia se había rendido a los pies del Señor.
Oramos por él. Fue un momento hermoso verlo de rodillas adorando al Dios de los cielos. El equipo de liberación gritaba y guerreaba… Pero yo no estaba tranquilo. Algo en él no se manifestaba. Algo en él aun atraía estas manifestaciones a su vida y a su casa.
Al terminar de orar por él decidimos acompañarlo a su casa y orar por toda su familia. Un grupo de 5 personas incluyendo el pastor local caminaríamos con el joven unos 20 km hacia su hogar en las montañas. Cruzamos el rio y subimos varias colinas asombrados del asombroso paisaje que creaba el sol poniéndose a lo lejos. Era más noche que de día cuando frente a nosotros sucedió lo inesperado.
Frente a nosotros había un gran árbol Guanacaste y en una de sus ramas una mujer colgaba de su cabello.
Se mecía hacía en frente y atrás como una niña, cantando una canción mientras nos sonreía muy diabólicamente. Sus ojos eran verdes y sus ropas blancas la cubrían por completo.
Fue gran susto el que nos llevamos, y admito que si mi esfínter allá abajo no estuviera en buenas condiciones me habría ensuciado como nunca antes.
Una cosa es ver a los demonios salir de una persona o verlos manifestarse, pero muy distinto es verlos revelarse en su forma física sin que lo esperes.
La mujer se movía y se masturbaba colgando de su largo cabello en ese viejo Guanacaste en el bosque. EL joven que estaba con nosotros se desplomó y empezó a convulsionar hablando un lenguaje que no conocíamos. Así de la nada, como había aparecido, aquella manifestación demoniaca en forma de mujer desapareció de la rama donde colgaba.
Dos de nosotros llevamos al joven de regreso a la iglesia mientras los demás siguieron a traer la familia del muchacho. Ahora sabíamos contra quien peleábamos. Hay muchos demonios que toman forma de humanos, e incluso tienen relaciones sexuales con los humanos. Estos se llaman íncubos y súcubos. En este caso enfrentamos un súcubos, quienes toman forma de mujer para acostarse con los hombres y de esa manera llevarlos a una muerte inesperada y cruel. Este joven no nos había dicho que en una de las primeras apariciones se había acostado con esta mujer. El demonio lo había reclamado, el demonio se había mudado dentro de él. Sabiendo contra quien peleábamos no fue muy difícil liberarlo. Fue una de las liberaciones más rápidas que he visto pero una de las más intensas también. Mientras le ordenamos salir de ese cuerpo las mesas en esa habitación se levantaron del piso y toparon en el techo. Los vidrios de las ventanas se rompieron simultáneamente mientras el cuerpo del joven se levitaba en el aire. La experiencia fue terrible y exhausta.
El joven sirve en su iglesia con su familia, y tal parece que el súcubos no los sigue molestando. Estos demonios, aunque parezca mentira, son unos de los que más molestan a las iglesias alrededor del mundo. Es necesario poder identificarlos y sacarlos de nuestras congregaciones, hogares y vidas. Mientras el joven disfruta de su libertad en Cristo, la gente en el pueblo cuenta que los misioneros se encontraron con la Sucia.
En mi libro, Diario de una Visión, que por cierto ya se encuentra en Amazon, menciono brevemente la misión de espíritus de esta índole hacia la humanidad. Los encuentros con los súcubos e íncubos se hicieron más comunes mientras más salíamos a predicar en el interior de nuestro país. No nos engañemos, en la ciudad operan también. Oía muchos testimonios al respecto hasta que un día lo vi con mis ojos en el centro de la capital de nuestro hermoso país.
Si usted sufre algo similar, recuerde que Jesús es la salvación, Él es la libertad, Él venció y exhibió a todos estos demonios y principados en la cruz del calvario.

THE MISSIONARIES AND “LA SUCIA”

– Timy, a beautiful women appears to me every time I cross the river. I know it’s not natural because, when I least expect it, she has approached me in a fast manner and her eyes seem to be of an animal.
This was part of a conversation I had with a young man in a village in the most remote of Comayagua. A series of evangelistic campaigns had us camping in the backyard of a local church, without knowing that this last week would have a surprise for us.
In the majority of evangelistic campaigns there are healings, liberations, and people entering salvation by the only way, Jesus. However, this small village that would be the culmination of our week had planned to fight before surrendering to the light.
The village had a bad aspect, it was dirty and old. The people there welcomed us with a smile but in their eyes you could see a lot of fear and emptiness. We were warned by the local pastor that witchcraft and sorcery in that town and surrounding areas was the biggest problem he had encountered and prevented the growth of his church. There were many local stories of werewolves, witches flying over the village, cows floating over homes and a lot of creatures that are only heard of in stories and legends of Honduras. Little did we know that we were about to see a legend come true.
After lunch of the second day of the campaign the local pastor arrived with a young man of medium height between 20 and 25 years old. He looked very malnourished and mistreated. The young man had been part of witchcraft few years ago but had received Christ in the pastor’s church, but a series of disturbing events took away his sleep and his will to live. Yes, the young man was being bothered by demons, one in particular…….. The young man needed liberation.
– They throw stones at my house. At dinner, suddenly someone drops dirt on our meals, they laugh in rooms of my house when no one is in them and many more things that my family can no longer take.
– When you receive Christ, all the demons that you once called persist in coming to claim what belongs to them. You got to let them know that you’re God’s by facing the demons. Remember, God is who fights for you, it’s not yourself.
The young man looked at me discouraged. He continued.
– There is a woman who always appears to me. It happens in the river, in the woods and has happened a few times in my room. The first appearances were calms, she just watched me. Later on she appeared nude asking me to give her children. Now she appears flying or spitting fire threatening to feed on my family alive.
The young man had given the information we needed. That woman represented the greatest demon that had claimed his life and now felt betrayed when this family had surrendered to the Lord’s feet.
We prayed for him. It was a beautiful moment to see him on his knees worshiping the God of heavens. The liberation team was screaming and warring… But I was not calm. Something about him was not manifested. Something about him still drew these events to his life and home.
When finished praying we decided to accompany him to his house and pray for his entire family. A group of 5 persons including the local pastor would walk with the young man about 20 km to his home in the mountains. We crossed the river and climbed several hills amazed by the amazing landscape that the sun created while setting in the distance. It was more nighttime than daytime when the unexpected happened before us.
In front of us was a large Guanacaste tree and on one of its branches a woman hanged from her hair.
She rocked back and forth like a child, singing a song while we smiled evilly. Her eyes were green and her white robes covered her completely.
It was a scary surprise that we took, and I admit that if my sphincter down there was not in good condition, I would have soiled like never before.
One thing is to see the demons coming out of a person or see them manifest, but it is very different to see them revealed in their physical form without you expecting it.
The woman moved and masturbated, hanging from her long hair in the Guanacaste that was sin the forest. The young man who was with us collapsed and started convulsing speaking a language we did not know. So out of nowhere, as it appeared, that demonic manifestation in form of a woman disappeared from the branch in which she hung.
Two of us took the man back to the church while the others continued to bring the man’s family. Now we knew who we were fighting against. There are many demons who take human form, and even have sex with humans. These are called incubus and succubus. In this case we face a succubus, who take the form of a woman to sleep with men and thus bring to an unexpected and cruel death. This young man had not told us that in one of the first appearances he had slept with this woman. The devil had claimed him, the demon had moved within him. Knowing who fought against, it was not very difficult to liberate him. It was one of the quickest liberations I’ve seen but one of the most intense too. While she was ordered out of that body, the tables in the room rose from the floor and ran into the ceiling. The window panes broke simultaneously while the body of the young man levitated in the air. The experience was terrible and exhausted.
The young man serves in his church with his family, and it seems that the succubus are not bothering him anymore. These demons, even if it doesn’t seem like it, are among the most troublesome to churches around the world. It is necessary to identify them and remove them from our churches, homes, and lives. As the young man enjoys his freedom in Christ, the people in the village say that the missionaries encountered “La Sucia”.
In my book, Journal of a Vision, which by the way is on Amazon, I briefly mention the mission of the spirits of this nature towards humanity. Encounters with succubi and incubi became more common as more we went out to preach in the interior of our country. Let’s not trick ourselves, they also operate in the city. I heard many testimonies about it until one day I saw it with my own eyes in the center of the capital of our beautiful country.
If you suffer from something similar, remember that Jesus is salvation, He is freedom, and He overcame and exhibited all these demons and principalities on the cross of Calvary.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s